lunes, 21 de abril de 2014

ENCUENTRO FEDERAL DE LA PALABRA

LA PALABRA ES DE TODOS La palabra es encuentro, es compartir. La palabra es identidad. La palabra es diversión, trabajo e intercambio. La palabra es de todos. La palabra incluye. 
El Encuentro Federal de la Palabra es un espacio de reflexión sobre el instrumento más valioso de la democracia: la palabra. Un lugar donde pensar nuevas formas de participación, de inclusión y de diálogo. Un sitio común para dar cita a las voces de todo el país.
Para encontrarnos con las lenguas que llegaron en las voces de los inmigrantes, las lenguas que resisten en las voces de los pueblos originarios y las que, mirando al futuro, forman parte de las voces de los jóvenes. Un ámbito para alentar la búsqueda irrenunciable de pensar en la palabra desde sus orígenes como creación colectiva, como herramienta fundamental, como instrumento de inclusión, de pertenencia y de identidad. 
Son diez encuentros dentro del Encuentro pensados para tomar, vivir, desarmar, volver a armar y compartir la palabra. Porque la literatura es palabra pero también el periodismo, la canción, el relato deportivo, el humor y la improvisación. 
Porque una novela se erige sobre la palabra, pero también lo hace el cine, el radio teatro y la televisión. Porque trascienden los filósofos y grandes pensadores, pero, además, los narradores orales y las leyendas que se agigantan de boca en boca. Y, sobre todo, porque la palabra se hace verbo en los pueblos que la enuncian, se la apropian y la transforman. 
Por  eso,  escritores,  pensadores,  dramaturgos,  cineastas, músicos, historietistas, especialistas  en  culturas digitales yel público se encuentran en el Parque del Bicentenario.
Haciendo click aquí van a enterarse de cómo pueden llegar.

miércoles, 16 de abril de 2014

CUERDAS de Pedro Solís, ganador del Goya 2014




martes, 8 de abril de 2014

Biografía de Mafalda


Mafalda es una nena curiosa, inquieta y terriblemente irónica, nacida de una típica familia porteña. En un cuerpo de niña despunta la rebeldía juvenil marcada por el progresismo. Pero Mafalda es una rebelde sensata, no es una destructora anárquica del mundo. Es contestataria, con una cabeza abierta y propensa a filosofar a partir de cualquier hecho cotidiano. Representa la aspiración idealista y utópica a hacer de éste un mundo mejor, aunque la envuelve el pesimismo y la preocupación en casi todo el tiempo debido a las circunstancias que lo aquejan inevitablemente. Le gustaría estudiar idiomas y trabajar de intérprete en las Naciones Unidas para contribuir a la paz mundial. Mafalda está convencida del progreso social de la Mujer y lo preconiza a ultranza, algo adelantado a su época.